SÍNTESIS INFORMATIVA NACIONAL
14 de enero de 2010
La Jornada.-
Año negro para el bienestar social: CAM
EMIR OLIVARES ALONSO
Los efectos de la crisis económica han mermado el poder adqusitivo
Sindicatos universitarios analizan una demanda conjunta de aumento salarial
LAURA POY SOLANO
No hubo aceptación plena de las partes en pugna, señalan
Los notables dan por concluida su labor en el conflicto de electricistas
VÍCTOR BALLINAS
El universal.-
El ABC de la reforma política
MIGUEL CARBONELL
Proceso.-
Se retiran los "cinco notables" de mediación en caso SME
La redacción
El valor en un país desfondado
JAVIER SICILIA
Año negro para el bienestar social: CAM
EMIR OLIVARES ALONSO
Periódico La Jornada
Jueves 14 de enero de 2010, p. 6
De no modificarse la política económica del gobierno de Felipe Calderón, el poder adquisitivo de los mexicanos al final del sexenio caerá 62 por ciento, advirtió el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía (FE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). David Lozano, integrante del CAM, indicó que en la primera mitad de este sexenio el nivel de vida de la población se ha deteriorado en 43 por ciento, por lo que 2010 será un “año negro” para el bienestar social. Sostuvo que si no hay un viraje en las políticas financieras, con los recientes incrementos –en energéticos, impuestos y algunos productos básicos– la actual administración federal rebasará la cifra de Ernesto Zedillo, que representó una pérdida de 52 por ciento en el poder adquisitivo nacional, y alcanzará al gobierno de Miguel de la Madrid, que fue el que en los últimos 30 años tuvo más déficit en ese sentido, con 62 por ciento. “Esto sería un gran retroceso”, advirtió. El investigador señaló que con los recientes incrementos la administración federal “golpea el bolsillo de los mexicanos”, sobre todo de las clases populares, además de que con los aumentos la inflación no podrá ser menor a 5.5 o 6 por ciento.
No hubo aceptación plena de las partes en pugna, señalan
Los notables dan por concluida su labor en el conflicto de electricistas
VÍCTOR BALLINAS
Periódico La Jornada
Jueves 14 de enero de 2010, p. 16
Ayer por la noche, la comisión mediadora en el conflicto entre el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el gobierno federal anunció su determinación de dar por concluida su labor, en virtud de que “para la mediación debe existir la aceptación plena de las partes involucradas, condición que no se dio en la postura que el gobierno federal anunció la tarde del martes pasado”.
Los coordinadores parlamentarios del PRI, Manlio Fabio Beltrones; del PAN, Gustavo Madero, y del PRD, Carlos Navarrete; así como el rector de la UNAM, José Narro Robles, y el ex director del IPN Enrique Villa, se reunieron ayer por la tarde en el Senado para evaluar la respuesta de la Secretaría de Gobernación, en la que llamó al SME a una “negociación directa”.
En conferencia de prensa ofrecida la tarde del pasado martes, el subsecretario de Gobernación, Jerónimo Gutiérrez, agradeció las gestiones y propuestas del grupo mediador.
Ayer por la noche, luego de una reunión de casi dos horas para evaluar la respuesta del gobierno federal a su propuesta del día 8, los integrantes de la comisión hicieron pública una declaración en la que destacan que “para que proceda una labor de mediación debe existir la aceptación plena de las partes involucradas, condición que no se considera en la comunicación oficial que fija la postura del gobierno federal, en la que se agradece la participación del grupo.
“En razón de lo anterior, hemos tomado la determinación de dar por concluida nuestra labor en este asunto.”
Los senadores, el rector de la UNAM y el ex titular del IPN reiteraron su convicción de que “en la solución de la problemática deben privilegiarse el diálogo, la razón y el apego al derecho, y rechazar cualquier forma de violencia. Hacemos votos para que en el corto plazo se acuerde una fórmula aceptable para todos en el contexto señalado”.
En su declaración de cuatro puntos refieren que frente a la propuesta que hicieron el viernes pasado al SME y al gobierno federal para reiniciar el diálogo, el sindicato “al día siguiente decidió aceptar en todos sus términos dicho documento, y el martes 12 nos enteramos inicialmente por los medios de comunicación de la invitación del gobierno federal a la representación del SME para mantener un diálogo directo”.
Refieren además que en la entrevista que sostuvieron con el titular de la Secretaría de Gobernación, Fernando Gómez Mont, el pasado 11 de diciembre, inicialmente se exploraron algunas de las propuestas que posteriormente se incluyeron en el documento enviado por los suscritos a las partes, y se planteó “que contribuyéramos a la construcción de soluciones al conflicto, pero para la labor de mediación debe existir la aceptación plena de los involucrados, y en el postura del gobierno federal no se considera así”.
La comisión de mediación fue propuesta por el SME el pasado 29 de noviembre. Tres días después, Navarrete, Beltrones, Madero, Narro y Villa aceptaron intervenir para lograr una solución. El 5 de diciembre, los senadores y el rector, así como Villa, conversaron con la representación del SME, y el día 11 de diciembre la comisión se entrevistó con Fernando Gómez Mont. En esa reunión, los legisladores propusieron al gobierno que “para paliar la situación económica de los miles de trabajadores que quedaron desempleados, se les pagara la parte proporcional de aguinaldo que les corresponde por ley, su ahorro y los adeudos de la empresa con ellos, entre otros aspectos”.
El día 7 y el 8 enviaron una propuesta al SME y a la Secretaría de Gobernación. En ese documento sugirieron como criterio que “ambas partes reconozcan su voluntad de respetar las resoluciones del Poder Judicial Federal sobre el conflicto; que los trabajadores deben conducirse en todo momento en los cauces de la legalidad, evitando actos de violencia, y que el gobierno federal esté dispuesto a buscar alternativas de apoyo a los trabajadores de LFC, y que en todo momento se respeten sus derechos laborales”, entre otras propuestas.
Los efectos de la crisis económica han mermado el poder adqusitivo
Sindicatos universitarios analizan una demanda conjunta de aumento salarial
LAURA POY SOLANO
Periódico La Jornada
Jueves 14 de enero de 2010, p. 6
Representantes de sindicatos universitarios se reunirán la próxima semana para definir si demandarán un incremento salarial de emergencia ante los efectos de la crisis económica. Antonio Venadero, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (Situam) afirmó que son 50 organizaciones gremiales las que podrían sumarse a esta iniciativa en todo el país.
Agregó que frente al impacto del aumento en el precio de la gasolina y productos de la canasta básica, el poder adquisitivo de los trabajadores universitarios “se desplomó con un efecto negativo en su calidad de vida, pues no sólo enfrentan un congelamiento directo de sus ingresos, sino también en diversas prestaciones”.
El líder sindical, quien encabeza las negociación salarial y contractual para el periodo 2010-2012 con autoridades de la UAM, enfatizó que de prosperar la iniciativa, en la que participan gremios afiliados a la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios y de la Educación Superior, “planteamos que este 16 de febrero se lance un emplazamiento general a las universidades públicas del país por un salario digno, ante la creciente precariedad del ingreso de miles de trabajadores universitarios”.
El STUNAM
Tras la solicitud del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) para que se otorgue un aumento de 70 por ciento a los ingresos de los empleados universitarios por los efectos de la crisis económica, indicó que la propuesta prevé que aquellos sindicatos que ya concluyeron su revisión salarial y contractual en octubre pasado, así como los que la iniciarán a mediados de año, “se sumen con quienes tenemos emplazamiento para los primeros días de febrero para lanzar todos juntos un llamado a la huelga y exigir un incremento de emergencia”.
Miguel Carbonell
El ABC de la reforma política
14 de enero de 2010
Las cartas están sobre la mesa. Las tres principales fuerzas políticas coinciden en que el siguiente periodo de sesiones del Congreso de la Unión se dedicará a analizar, discutir y en su caso aprobar una reforma del Estado que le dé un rostro nuevo a la forma de hacer política en México. Pero no debemos confundirnos: no se trata de un tema que interese solamente a los políticos profesionales. En realidad lo que se discute es algo que tiene que ver con el modelo de país que queremos. Lo que decida el Congreso nos interesa y nos afecta a todos.
Algunas de las claves para seguir el proceso de discusión son las siguientes:
a) ¿Qué se discute? El presidente Calderón hizo llegar su iniciativa el pasado 15 de diciembre. Tanto el PAN como el PRI están trabajando sus respectivas propuestas. Se trata de una batería de cambios a la Constitución federal.
b) ¿Dónde se discute? La iniciativa de Calderón fue remitida al Senado, que será el órgano legislativo en el que se concentrarán las discusiones iniciales. Sin embargo, lo que apruebe el Senado deberá ser luego aprobado también por la Cámara de Diputados y por la mayoría de los congresos locales. La ruta es larga y puede resultar azarosa, pero la definición primera —la más relevante— está en la cancha del Senado.
c) ¿Porqué es importante? El Estado mexicano sigue funcionando, en ciertos sectores, como hace medio siglo. No ha evolucionado; se ha quedado estático. ¿Se imaginan si lo mismo se aplicara a nuestra economía o a nuestra sociedad? ¿Sería eso deseable? Pues tampoco lo es respecto de la forma en que se gobierna. Debemos dotar de herramientas distintas, más modernas y eficaces, a nuestros poderes públicos. Debemos definir con precisión qué le toca hacer a cada uno de ellos y cuál es la ruta para que lleve a cabo sus tareas.
d) ¿Dónde está el núcleo duro de la discusión? La parte más importante de la iniciativa del presidente Calderón y, por lo que han declarado, de las que están preparando el PRI y el PRD, se refiere a la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Esa relación debe conducirse con una lógica distinta, con incentivos para la cooperación y no para el enfrentamiento, con ventanas que abran el diálogo y no que lo cierren.
e) ¿Dónde se podrá seguir el debate? La ventaja de las nuevas tecnologías y de la era de la transparencia es que podemos seguir las discusiones políticas desde muchos espacios. Uno de ellos será el Canal del Congreso. El periodo ordinario comienza el 1 de febrero próximo. Anticipo, sin embargo, que la discusión será muy robusta en los nuevos ámbitos de discusión ciudadana, como lo son los blogs políticos y redes sociales como Twitter. La sociedad tiene mucho que aportar.
f) ¿Cuánto tiempo tienen para aprobar las modificaciones? Aunque no hay un tiempo prefijado de antemano, se estima que deberá quedar resuelto antes de que termine el periodo ordinario de sesiones, el 30 de abril. Eso sería lo ideal para poder procesarlos antes de la avalancha de procesos electorales locales en las 12 entidades federativas que tendrán renovación de sus poderes durante este año.
g) ¿Qué no es la reforma del Estado? En las discusiones por venir no se van a incluir temas relativos a políticas públicas sustantivas. La reforma del Estado no tiene que ver, en principio, con política fiscal, con reforma laboral, con el tema de los monopolios, con la política de infraestructura, etcétera. Siendo temas vitales para el país, creo que se deberían discutir después, una vez que se resuelva el modelo de Estado democrático que deseamos.
La reforma del Estado es un tema demasiado importante como para dejarlo en manos solamente de los políticos. La sociedad civil, los medios de comunicación y los académicos tenemos también una responsabilidad. Se trata de definir la forma en que queremos que trabajen quienes nos gobiernan. El objetivo final es robustecer el proceso de asentamiento y maduración de una democracia como la mexicana que todavía es sumamente frágil. Hagamos de la reforma del Estado una oportunidad para sumar y no para dividir, un espacio de diálogo para la generosidad y la imaginación, no para la mezquindad y el cálculo cortoplacista. Depende de todos.
Se retiran los "cinco notables" de mediación en caso SME
La redacción
MÉXICO, D.F., 13 de enero (apro).- El grupo de “cinco notables” conformado por los coordinadores parlamentarios del PRI, PAN y PRD en el Senado; el rector de la UNAM y el exdirector del Politécnico Nacional, dio por concluida su labor de mediación en el conflicto entre el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el gobierno federal.
A través de un comunicado de cuatro puntos, los “cinco notables” dieron a entender que su labor no era considerada como tal por el gobierno federal.
“Que para que proceda una labor de mediación debe existir la aceptación plena de las partes involucradas, condición que, en sentido estricto, no se considera en la comunicación oficial que fija la postura del gobierno federal en la que se agradece la participación del grupo”, señalaron en su comunicado.
“En razón de todo lo anterior –subrayaron--, hemos tomado la determinación de dar por concluida nuestra labor en este asunto.”
No obstante, reiteraron su convicción de que en la solución de la problemática deben privilegiarse el diálogo, la razón y el apego a derecho, y evitar cualquier forma de violencia.
“Hacemos votos para que en el corto plazo se acuerde una fórmula aceptable para todos en el marco señalado”, indicaron.
El grupo de “cinco notables” está integrado por los senadores Manlio Fabio Beltrones, del PRI; Gustavo Madero, del PAN, y Carlos Navarrete, del PRD; el rector de la UNAM, José Narro Robles, y el exdirector del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Villa Rivera. Claudicaron después de una reunión que sostuvieron esta tarde en el Senado.
Recordaron que el pasado 8 de enero, frente a la propuesta de los notables, el SME decidió al día siguiente aceptar en todos sus términos dicho documento.
Sin embargo, agregaron, “ayer nos enteramos, inicialmente por los medios de comunicación, de la invitación del gobierno federal para instalar una mesa con la representación del Sindicato Mexicano de Electricistas, con el propósito de mantener un diálogo directo con la misma”, la cual fue aceptada por el líder sindical Martín Esparza.
Por otra parte, paralelamente a la reunión de los “notables”, en la sede del SME, distintos integrantes manifestaron su sorpresa y extrañamiento por no haber recibido "ninguna comunicación oficial de llamado grupo de ‘notables’, respecto de alguna propuesta sobre el inicio de la mesa de negociaciones por parte de la Secretaría de Gobernación”, según un boletín de prensa.
Anunciaron que mañana jueves, por la tarde, la asamblea permanente del sindicato definirá las condiciones en que se presentarán el viernes en la Secretaría de Gobernación, así como los puntos que tratarán en la reanudación del diálogo.
El valor en un país desfondado
Javier Sicilia
MÉXICO, D.F., 13 de enero.- Abrimos 2010 con acontecimientos que no sólo sobrepasan, sino que han desfondado la vida política entendida en su sentido de bien y sentido común. Diversos en su expresión –aumentos en los impuestos y los productos, desempleo, narcotráfico, criminalidad, violencia, descontento–, dichos acontecimientos guardan, sin embargo, un mismo fondo: la perversión de todo en valor. Esta palabra, usada irresponsablemente por todo tipo de consultores, sacerdotes, moralistas y políticos liberales –“hay que educar en valores”, dicen con una irresponsabilidad aterradora–, es, en su fondo, la base sobre la que se asientan la destrucción de la vida política y los grandes males que nos aquejan.
Es verdad que en la Antigüedad el valor tenía un sentido moral, que aún puede rastrearse en las acepciones de los diccionarios. Aunque, como decía Voltaire, no es “una virtud, sino una cualidad que comparten los bribones y los grandes hombres” –se puede, como un terrorista, ser cruel y valiente a la vez–, el valor –que sólo se hace virtud si se pone al servicio de otro o de una causa general y generosa– es un ingrediente fundamental de la moral. Alguien temeroso jamás puede ejercer su deber –el miedo es egoísta; la cobardía y la mentira lo son también–. El valor está, en este sentido, muy próximo a la dignidad, indica algo que moralmente es precioso y magnífico.
Por desgracia, desde inicios del siglo XVII el término comenzó a designar lo que es deseable, útil e incluso lo que se debía, para convertirse, durante el siglo XVIII, con el liberalismo económico, en el precio de venta de los objetos que se volvieron bienes. Lo que antes era la sustancia de una virtud, tocado por el mercantilismo se transformó en una realidad medible, manipulable y maximizable.
Nada, desde entonces, más contrario al bien que el valor, y, sin embargo, nada, hoy en día, más relacionado con el bien que ese mismo principio. En ética y en política, el valor ha invadido todo lo que tiene que ver con el bien, al grado de que el dinero, que tasa todos los valores, se ha convertido en el símbolo de los bienes.
Desde el momento en que es posible tasar cualquier cosa como valor y “bien” –la integridad de un ser humano, la sexualidad, el trabajo, los sacramentos, la vida política, la educación, la medicina, una botella de refresco o de agua–, la vida política se ha ido desfondando, al grado de que entramos en 2010 en una lucha intestina por el dinero que nos permite adquirir valores. Nadie, ni el presidente ni los secretarios ni las cámaras ni los partidos ni la ciudadanía –sometida a dosis tributarias y de encarecimiento de los “bienes”–, está interesado en el bien común, es decir, en la vida buena y en el valor en el sentido antiguo y moral de la palabra, sino en la búsqueda de valores que permitan obtener dinero. De allí la violencia, tanto del crimen organizado como del gobierno y de los criminales de cuello blanco; de allí la indignación de los ciudadanos, que se ven día con día despojados de su capacidad para adquirir valores; de allí también la incapacidad e insensibilidad del presidente, de su equipo, de las Cámaras y de los partidos para comprender el sentido de lo que el bien significa.
Todos, sometidos al principio del valor moderno, buscan dinero de cualquier forma para generar y obtener más valores, ya sean positivos o negativos. No importa que, contraviniendo el sentido antiguo y moral del valor, se dañe a otros. Lo que importa es hacerse de ellos. Para muestra baste ver a Calderón, al “góber precioso”, a Ulises Ruiz, a Peña Nieto, a la policía y al Ejército vulnerados por el dinero de los narcos; a Slim, a Azcárraga, a Salinas Pliego, a Elba Esther, a Esparza, a la mancuerna López Obrador-Juanito, a Onésimo Cepeda, a Norberto Rivera, las innaturales alianzas entre la Iglesia y el Estado, las componendas de los partidos, los sindicalismos corporativistas, las complicidades entre mafias legales y no legales, etcétera.
Adondequiera que volvamos el rostro, el valor prima sobre el bien y sobre el sentido de la proporción y de la vida buena. En un mundo así, ya no se trata de elecciones morales, sino de soluciones a problemas en donde no sólo los lenguajes, sino las maneras de pensar propias de los militares entran en el campo de las relaciones humanas. Así, las estrategias “purifican” el valor filtrando en él la noción de “oportunidad” y eliminando el bien de la ética.
Por ello, a inicios de 2010 el país está desfondado.
Volver al valor en su sentido antiguo y crearle de ese modo un fondo, un suelo al país, implicaría volver a la palabra gratuidad –una palabra que el cultivo de los valores desprecia–, es decir, a esos actos que carecen de utilidad objetiva o de interés, y que se realizan porque son buenos y bellos –en el sentido moral y no estético del término–. Cuando alguien da de comer a otro; cuando otro, sin interés alguno, va en su ayuda, esos actos, a diferencia de los que se gestan en los valores, no están orientados hacia nada. Son, por el contrario, pura gratuidad, pura bondad, pura vida política en su sentido original, puro sentido común. Aristóteles lo dijo mejor: un hombre de valor es aquel que actúa “por la belleza del acto (...) por amor al bien”.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca.
saepys.
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